“La distancia más corta entre dos personas es la sonrisa”

Como comenté en el post anterior, el 16 de junio Inés Tartaj y yo, celebramos “Nuestro día del Humor”, en el parque José Antonio Labordeta de Zaragoza.

Personas conocidas y no conocidas poco a poco se fueron acercando al lugar de encuentro, eran las personas destinadas a ser las protagonistas para cumplir con nuestro objetivo. “CONTAGIAR” y provocar la “EPIDEMIA DEL HUMOR”, formando un gran equipo.

De esta manera pudimos dar el pistoletazo de salida.

Comenzamos desbloqueando, toda emoción negativa tiene que salir para dar paso a las positivas. Seguimos calentando motores, con diferentes dinámicas, concentrando la atención en música y movimiento,(trabajo en equipo, empatia…) momento culminante de la risa, donde nuestro querido niño divertido, aventurero y explorador sale a luz. Y finalizamos con la interiorización de la risa, espacio de relajación, donde posteriormente cada participante tuvo la oportunidad de ser escuchado por el resto del equipo y expresar lo que había sentido y como lo había vivido.

¡¡¡ Siguen siendo protagonistas hasta el final !!!

Si tuviera que definir estas dos horas compartidas en dos palabras sería “momento feliz”.

Para mí la felicidad, son pequeños momentos que se convierten en “grandes momentos” en los que comparto, rio con personas que conozco o acabo de conocer, desconecto ( ya que pensar y reír es algo totalmente antagónico) y el humor tiene un gran poder para unir a las personas y conseguir la cohesión de un grupo. “Momento feliz” también es, cuando comparto una comida con mis amigos, familia, me permito un capricho, me doy un premio por haber acabado algo pendiente, o persigo un objetivo y poco a poco voy consiguiendo lo que me he propuesto…

En definitiva, “pequeñas cosas” que se convierten en “grandes”.

Me gusta plantear objetivos y disfrutar de ellos en el camino. Una vez que lo he conseguido ¿qué? ¿felicidad permanente? Se va la “chispilla”… A por otro objetivo, y así sucesivamente, caminar y caminar, “pequeñas dosis de felicidad”.

Claro, que todo esto es muy subjetivo, hablo desde mi manera de sentir, experimentar y ver el mundo. “Cada cual es un mundo”, y por lo tanto es respetable cada significado de felicidad.

¿Podría imaginarme siempre contenta, alegre?. Puedo estar contenta, alegre ¿pero siempre? ¡¡¡qué agotamiento !!!
También pienso que es necesario experimentar otras emociones, como por ejemplo el miedo, aunque a veces paraliza.
Por ejemplo, cuando me he marcado un objetivo, a mí me gusta experimentar esa sensación de incertidumbre, de no saber que va a pasar, eso me mantiene alerta, me da empuje ¡!! Y al conseguirlo, experimento con más intensidad esa alegría de ¡¡¡ TOMAAA !!!

También puede pasar que no se consiga el objetivo deseado.

Pero ¿se ha disfrutado en el camino? , por eso, lo más importante para mí no es una META sino el disfrute del camino.

Cuando no se consigue, ¿puede aparecer decepción?

¡Claro!. Como primera reacción, puede fastidiar no conseguir lo deseado, pero a base de entrenar estas situaciones, sobreponerse y ACEPTAR la situación, también es conseguir algo ¡!!!

Podemos preguntarnos, ¿qué es lo positivo que me llevo de esta experiencia?

Ya que en estas ocasiones aparece el diablillo y el ángelito encima de nuestro hombro.

Diablillo: Pero, como que no lo has conseguido Alejandra.. Toma machaque, y más machaque. Hasta que nosotros decidamos, claro esta ¡!

Al otro lado, todo vestido de blanco, aparece el querido ángelito.

Bueno chica, acepta la situación ¡!! Para qué pensar más ¡!!!. ¿Obtienes beneficio machacandote?. Querido ángel…, que fácil lo ves!.

Hay que entrenar Alejandra, hay que entrenar.

Y me contesta mi querido Ángel: “Maduramos el día en que nos reímos , francamente, de nosotros mismos”, decía una persona tan sería y tan poco frívola como Albert Einsten.

¿Cómo se sentiría nuestro cuerpo en un estado continúo de felicidad? ¿Nos tendrían que ingresar en el hospital por sobredosis de felicidad?

Digo esto, porque cuando estamos contentos, alegres, reímos… Nuestro cerebro segrega endorfinas “hormonas de la felicidad”, llamadas también “drogas de la felicidad”. El mecanismo de acción es el mismo que utiliza la morfina y codeína, estas drogas producen una fuerte analgesia. Y cuando reímos durante unos segundos seguidos, nos ocurre lo mismo, tenemos sensación de anestesia en nuestro cuerpo.

Bajo mi punto de vista y mis experiencias, quiero decir que para sentirse feliz no es necesario vivir en un estado permanente de euforia, alegría…, nos tienen que pasar otras cosas, buenas y no tan buenas para saber apreciar y descubrir ¿qué es para cada uno de nosotros la felicidad?

La felicidad está al alcance de cualquier mortal, no tenemos que nadar en billetes como el tío gilito, o ser dioses divinos.

“La felicidad consiste en mirarse a uno mismo sin miedo”
Walter Benjamín

Como dice Luis Arbea en “hablemos de felicidad”. La felicidad es una receta sencilla, barata y especialmente recomendable en tiempos de crisis, de fácil aplicación y no contiene más que tres ingredientes “vivir el presente, reírnos de nosotros mismos y compartir la verdad”.

Vivimos en un mundo demasiado dependiente del pasado y futuro, y se nos va el “AHORA”.

Y al hilo del tema con el que he empezado este post, en nuestro día del humor todos los participantes viven el AHORA.

Es decir: VIVIMOS EL PRESENTE, no se puede pensar y reír al mismo tiempo. NOS REÍMOS DE NOSOTROS MISMOS y COMPARTIMOS LA VERDAD, todo lo que sucede allí es totalmente transparente. Nos convertimos en niños por un rato. “Pequeñas dosis de felicidad”.

Vivir el presente con intensidad nos hace crear vida, nuestra vida.

“Quien vive el presente con pasión, no muere nunca”
Wittgenstein

Coaching para jóvenes risoterapia para tod@s